
Adiós al último alfarero tradicional de Toro |
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Después de una larga enfermedad, Felix “el cacharrero” nos dejó para siempre. El pasado 6 de mayo, muchos toresanos le dimos el último adiós a Felix Rodríguez Vega. Pertenecía a la 4ª generación de una familia de alfareros toresanos que eran toda una institución en el mundo del barro, y que todos conocíamos popularmente como “los cacharreros”. Presentación: Felix heredó de su padre, y especialmente de su tío, todos los secretos de la tradición alfarera de la Ciudad de la Leyes.Entrar en su alfar, situado al final de la Cuesta de las Berceras, era como viajar en el tiempo; era adentrarse en nuestras raíces, evocando tiempos, no tan lejanos, en los que aquellas piezas habían formado parte del ajuar doméstico de nuestros abuelos, antes de la invasión del plástico. En aquel alfar de paredes de adobe y suelo de tierra se realizaba, ante los ojos de cualquier visitante, el milagro. Como un alquimista medieval, acribaba, mezclaba, amasaba la tierra que convertida en barro pasaba al torno. Allí sus brazos desnudos y sus manos de dedos vigorosos gestaban las piezas a las que más tarde con su peculiar ornamentación les infundía alma. ¡ Piezas con alma, tan diferentes a las que adquirimos en serie, en el mundo moderno de las prisas! De forma afable, Felix explicaba, al anonadado visitante, cada una de las piezas que exhibía en el austero alfar: la barrila prerromana tan sencilla como hermosa, la media cántara, el cántaro, el cañadón, el botijo, las jarras del vino, los tazones, las castañeras, los pucheros, las cazuelas de asar y la jarra de truco, con la que el novato siempre se mojaba al beber. Algunas de estas piezas las adornaba con filigranas florales amarillas, que contrastando con el rojo del barro las hacía tan típicamente nuestras, inconfundibles; recordándonos en cierto modo a la ornamentación mozárabe. Gran parte de esos visitantes, acostumbrados al ritmo de las grandes ciudades, al móvil, al ordenador, al Black Berry , a los vuelos internacionales, al dominio de dos o tres lenguas, al frenético ritmo de la vida moderna; se dejaban seducir por las explicaciones de aquel hombre impregnado de sabiduría popular, de aquel hombre sencillo, bohemio, que imbuido de cierto romanticismo, se había convertido en un mago del barro. ![]() Muchas de esas piezas únicas e irrepetibles, con su peculiar color rojo, como el cerro en el que se asienta la Ciudad de Toro, se encuentran en diferentes puntos del planeta, desde Estados Unidos, hasta Australia, sin olvidar Europa. La marcha prematura de Felix (era un hombre joven) supone una gran pérdida para la cultura alfarera de la ciudad de Toro. El secreto de su técnica se ha marchado con él para no volver más; sus piezas con alma tienen que ser reliquias a preservar, para que generaciones futuras puedan disfrutar de ellas, y conocer la importancia del barro en la vida cotidiana de nuestros antepasados. |
Press articles |
The bilingual magazine ECOS published in 2001 a special article about Toro in Spanish. It gives you a lot of information about the history and the culture of this place - download it! ECOS article (pdf 337 kb) A newspaper article about ToLingua Escuela de Español in Spanish language was published on 18.10.2010 in the newspaper "La Opinion de Zamora": www.laopiniondezamora.es/toro/2010/10/18/lengua-atractivo-turistico/470866.html |
Bullfight Arena |
On July 2010 the old bullfight arena was inaugurated solemnly in Toro. After several years of costly renovations, in which old craft techniques were applied, the wooden building is there in all its splendour. The building dated from 1828, it is the second-oldest bullring in Spain. It is testimony to a glorious bygone era of the small town on the Duero river, as it was still provincial capital, where many noble families lived.
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